"El dolor innumerable", exposición de pinturas de Carmen Delaco en la Casa de Galicia en Madrid
“El dolor innumerable” es el nombre con el que la pintora coruñesa Carmen Delaco resume el contenido de la muestra que expone desde hoy y hasta el próximo día 25 en la Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid-Casa de Galicia, compuesta de cuadros, en su mayoría de gran formato, que impactan por el dramatismo y la desolación que recrean.
Madrid, 2 de noviembre de 2011. – “El dolor innumerable” es el nombre con el que la pintora coruñesa Carmen Delaco resume el contenido de la muestra que expone desde hoy y hasta el próximo día 25 en la Delegación de la Xunta de Galicia en Madrid-Casa de Galicia, compuesta de cuadros, en su mayoría de gran formato, que impactan por el dramatismo y la desolación que recrean.
En la inauguración intervinieron, además de la artista, el escritor Jesús Pardo y el delegado de la Xunta de Galicia en Madrid, José Ramón Ónega, quien ensalzó la fuerza y el dramatismo que Delaco transmite en sus obras, sirviéndose del formato y del color para transmitir la crueldad y el desamparo en la vida, provocando un impacto directo en el espectador. Entre quienes acompañaron a la pintora en este acto estaban el diputado en la Asamblea de Madrid Pedro Núñez Morgades y el exministro José Manuel Romay Beccaría.
Pardo alabó la originalidad creativa de Delaco, de quien dijo que es “precoz experta en el arte de prescindir de cuanto sobra y sugerir con sutiles matices”. “Sus cuadros exudan una delicada brutalidad”, valoró, sumándole una amorosa sensibilidad.
Mi pintura es un reflejo de actitudes, situaciones en las que me interesa encontrar el choque entre lo tierno y lo brutal como reflexión sobre la vida, y el dolor como catarsis", explica la artista sobre su trabajo, en el que estudia las emociones humanas más primitivas o primarias, intentando equilibrar en su pintura “la lucha o la agonía de nacer, la lucha constante de mantenerse vivo desde la primera inhalación de aire de sus recién nacidos con la verdadera naturaleza del existir o la naturaleza real de la existencia”, según la apreciación de un fotógrafo neoyorquino.
Es que, según explica la pintora, ella se mete en el personaje representado, en su cabeza, “para entender lo que siente en ese momento”, y a la hora de trabajarlo, intenta “que la figura y el fondo sean un todo, que se entremezclen, sugiriendo un paisaje ´humano´ y/o ´animal´.
“Dejo de lado el dibujo primordial, la estructura, digamos el esqueleto de la obra, y paso a construirla con el color, tratando que sea esa construcción la más bella posible y siga trasmitiendo esa potencia y fuerza, ese ´choque´...”
El artista y profesor Juan Martínez de la Colina observa en el catálogo de la muestra que en ésta podemos ver varias series que Delaco trabaja, de manera generalmente sincrónica, durante los últimos años: perros, acontecimientos, mundo, partos y nacidos, niños sin nombre y mitologías. “Lo seco y lo húmedo se entremezclan, logrando que dejemos de percibir el acrílico con el que pinta, para adentrarnos en un mundo de flujos corporales que nos envuelven y rechazan al mismo tiempo, en una sinfonía de color (y de alaridos lejanos y cercanos)”.